
Enseñando al que no sabe

No supe reaccionar, sobre todo porque no deseaba reírme de él, o herirle... y sobre todo, con lo que yo he sido...
Mientras mis amigas se enamoraban y sufrían, yo tenía aventuras y me divertía.
Siempre me he considerado una "chica alegre", alguien que disfrutaba del sexo sin complicaciones, sin compromisos, algo que por otra parte, con dos carreras de letras acabadas en tiempo récord y un trabajo de locos como traductora y profesora de literatura a mis 26 años tampoco podía permitirme... pero empecemos por el principio, será lo mejor.
Y creo que el principio fue aquélla noche de viernes que quedamos cuatro amigos en el pub de cervezas al que solíamos ir. Éramos dos chicos y dos chicas, aunque no éramos pareja.
Relato completo aquí >>> Enseñando al que no sabe